PR Queer Film Fest, voz del presente, pasado y futuro
Por: Michelle Hernández López
El Puerto Rico Queer FilmFest es un proyecto cultural que presenta cine nacional e internacional enfocado en la comunidad LGBTQ. Es dirigido por un conjunto de directores y productores; su director ejecutivo, Víctor González; productora ejecutiva, Rebeca Fraticceli y director de programación, Jaime Santiago. Este equipo se encarga de llevar adelante los planes del festival y de programar una amplia gama de producciones tanto locales como internacionales al público puertorriqueño.
Entre las inquietudes para realizar una entrevista a su equipo, desde el FCDHV, quisimos saber cómo comenzó el festival, quienes lo componen, cómo se ha ejecutado, cuáles son sus contenidos, cómo se ha expandido y cómo las personas pueden participar y apoyar sus esfuerzos.
Tuve el placer de conversar con uno de los miembros de este equipo, Víctor González, director ejecutivo del festival. Su trabajo se centra endarle forma a los eventos durante el año: muestras de cine, actividades educativas, ediciones en centros comunitarios, proyectar cine, educar, buscar fondos con organizaciones que ayuden al festival y a establecer vínculos con otras organizaciones aliadas a la gestión. Además, el director ejecutivo sirve como una guía, estableciendo pautas alrededor del año. Este ayuda con su equipo de producción a diseñar el festival, establecer una junta de programación para carteleras de películas, busca auspicios y elige las temáticas de los festivales.
“Es esa mente que le está dando el enfoque al proyecto y vela que se haga con el objetivo y la misión del proyecto” dice Víctor González.
Parte del equipo del PR Queer Film Fest.
Al tocar el tema del festival, quería empezar desde lo primero: su nombre. ¿El festival siempre ha tenido el mismo nombre desde que empezó o ha cambiado con el tiempo?
González explica que es bien curioso que le haga esa pregunta. Hay una generación mayor, que, para ellxs, la palabra “queer (cuir)” es una palabra despectiva.
Durante los años 90s surge un movimiento político en las comunidades cuir. Estas deciden tomar el término y utilizarlo con una connotación de empoderamiento, de lucha, como término de afirmación, de diversidad, tornando lo despectivo como una palabra con poder político.
El festival ha tenido el mismo nombre desde sus comienzos. Ese nombre brinda una visión política con el fin de educar, crear conciencia, espacios de discusión y, que establezca, que las sociedades cambian.
El “Puerto Rico Queer FilmFest” se ha establecido como un festival de cine internacional, gay, lésbico, bisexual y trans para que la gente entienda hacia donde va el enfoque. Cuando se creó el festival, en el 2009, buscaban un nombre corto y que fuera fácil de usar comercialmente en términos de mercadeo. “Las industrias creativas tenemos que ver como aprovechamos nuestro contenido y subsistir en el mundo del mercadeo” explica González.
COMIENZOS
Además de director ejecutivo, Víctor González es el fundador del festival que lleva 11 ediciones. González lleva 13 años trabajando en este proyecto que ahora es una actividad cultural. Todo empezó cuando estudiaba cine en la universidad. Sintió que hacía falta festivales de cine distintos, que expresaran otra cinematografía y temáticas al público local. González entiende que en Puerto Rico estamos inundados de ese cine estadounidense (de Hollywood) que tiene narrativas específicas y dirigidas a contar ciertas historias. Estas terminan invisibilizando narrativas e historias de comunidades marginadas.
Víctor González decidió tomar el asunto en sus propias manos: “si no está pasando, me toca a mí hacerlo”. Desde el principio parecía una idea difícil, pero todas las personas que se fueron, se quedaron y se añadieron, lograron concretar la idea del festival y para el 2009 tuvieron su primera edición en lo que sería hoy el Fine Arts de Miramar.
Voluntarixs del PR Queer Film Fest durante una de sus ediciones.
FESTIVAL 2009
Para la primera edición del festival, en el 2009, quienes mayormente asistieron fueron familiares y amistades. Para aquel entonces, las redes sociales no tenían el auge que tienen hoy día, así que tuvieron que ir a librerías, repartir flyers... un trabajo más arduo. Se proyectaron dos películas: una película local y un documental. Las tandas estuvieron llenas. El público se quedaba en las salas y había que decirles “Se tienen que ir porque ya viene otra película”. Después se quedaban en el lobby y una vez escuchaban las conversaciones de las personas, sabían que era un evento que vino para quedarse y, además, se notaba que era un espacio que pedía visibilización desde hace tiempo.
Para las próximas ediciones el público fue aumentando. González recalca que:
“Es importante señalar que nuestro público es bien diverso. No es un público cuir, sino diferente, tenemos a personas que les gusta el cine de calidad así que nuestro público es bien diverso. No es exclusivamente de una comunidad. Va gente de familia, de todas las edades; el festival les gustaba a muchas personas que querían ver buen cine: local e internacional”.
La comunidad de cineastas locales que les apoyaban, han logrado presentar sus proyectos en este festival. Empezaban viéndolo y terminaban presentando. Así fue como poco a poco fue creciendo este proyecto. Empezaron a llegar más películas locales e internacionales y cada vez era más impresionante:
“Eso te da a decir que el festival servía como una plataforma de estímulo para las personas que querían crear y contar sus historias a través del cine. Me llena de orgullo que el festival ha servido como una plataforma de desarrollo, de creación y de visión para nuevos cineastas puertorriqueños. Estimula esa creación local y temática de los festivales y el poder decir que tienen un espacio donde presentarse, ser vistos y estimular una conversación con el público.” comentó González.
Desde ese entonces, todos los años tienen tandas “sold out”. Tanto es así que, para la última edición presencial, tuvieron que añadir nuevas salas:
“Era impresionante ver cómo todas estas personas estaban apoyando el cine puertorriqueño y estaban ahí. De alguna forma nos dimos a conocer, establecimos un público y llegamos a un público que no nos conocía. Yo soy el que siempre, cuando estoy en el festival, me gusta pararme frente a la puerta y ver las caras nuevas, ver a la gente en el lobby y me alegra mucho porque no somos los mismos ya. No son mis amigos nada más, hay mucho público” afirmó González.
Es sorprendente para este conjunto ver como antes tenían que escribirle a casas distribuidoras y ahora esas mismas personas son quienes piden someter sus películas. Con el paso del tiempo, ha aumentado la demanda para exhibir sus proyectos al nivel que este año han recibido entre 1,300 a 1,400 películas (aproximadamente). A causa de esto, han construído una plataforma donde las personas suben sus películas y la junta directiva las considera para presentarlas. La demanda ha sido mucha, ya que tienen varias categorías al presentar en el festival desde largometrajes y cortometrajes, hasta documentales y videos experimentales.
La convocatoria se abre a principios de año para que los cineastas puedan someter sus proyectos y el equipo pueda verlos durante el año. Si hay una película que tiene una trayectoria interesante en otros festivales, le dan un reconocimiento más formal.
“Es un trabajo de esencia de curaduría” dice González.
El proceso de curaduría se enfoca en establecer filtros, asegurar que todo lo que esté sometiendo sea pertinente a esa edición y que las narrativas sean importantes para los temas que desean presentar. Todos los años el tema y las narrativas cambian, así que es bien importante que ellos vean esos proyectos con mucho enfoque.
“El cine sí puede ser entretenimiento, pero también, puede ser a la misma vez, educación. [...] Los festivales internacionales tienen un poder de llevar un mensaje a través de las películas”.
Para el director ejecutivo del Puerto Rico Queer Film Fest, “las películas son la carta de representación del festival y hablan por sí solas”. Después de todo, estas construyen discusiones, actividades, proyectos de educación y medidas no tradicionales. Ya la gente sabe lo que va a ver, lo que buscan es tener esa conexión de dualidad entre lo que ven y lo que sienten. Eventualmente la gente va a llegar. Ese es el trabajo de los festivales de cine, según González: “traer películas que nos estimulen algo, nos estimulen nuestra manera de pensar, de reflexionar, la creatividad y sensibilicen”.
Una de las ediciones del PR Queer Film Fest
PRECARIEDAD EN EL CINE: HURACÁN MARIA Y LA PANDEMIA
Para González, el Huracán María fue un escenario donde “…lo único que podíamos hacer era apoyarnos y tener solidaridad”. Entendía que el pueblo tenía que trabajar en otros asuntos más allá del festival como sanar, reconstruir y ayudar. Nada garantizaba que tendrían luz y sin refutaciones, cancelaron la edición inmediatamente. El próximo año, para 2018, tuvieron una edición más temprana. El público estaba desesperado por volver a tener ese evento y esa conexión con el cine y con ellos mismos, “era fuerte decirle a la gente “Sé que estás pasando por esta crisis, pero vamos para el cine. No era apropiado”.
Otra crisis que ha afectado la sociedad puertorriqueña y global ha sido la pandemia ante el Covid-19:
“Cualquier proyecto cultural en Puerto Rico sabe que es difícil conseguir ayudas, fondos y apoyo. Eso pasa todo el tiempo, haya pandemia o no. Es difícil que esos proyectos se sostengan, continúen y duren porque es una batalla bien dura, incluso, hay que hacer que el público crezca. Es un trabajo constante y arduo. La pandemia, primero, tuvimos que contar con el “lockdown” y tuvimos que cancelar la edición 2020. No se podía ir al cine. No era ni con capacidad limitada, nada estaba abierto. Nos quedamos en al aire con esta edición que estaba programada para mayo 2020. Nos trajo una serie de problemas: se perdieron auspicios, muchas de las películas no iban a salir y las plataformas como Netflix y YouTube, iban a presentar otras películas. La emergencia de la pandemia configuró todo. La prioridad era la salud pública” explicó González.
Se tuvieron que reinventar, como seguramente todxs hemos hecho, y buscar alternativas que fueran inclusivas para aquellxs que no tenían cómo pagar un boleto, cómo llegar al evento, o que temían exponerse, pero disfrutaban del cine.
En noviembre del 2020 tuvieron una edición virtual libre de costo a través de su plataforma, www.puertoricoqueerfilmfest.com. Era una sala virtual donde se presentaban películas, cortometrajes, conversatorios y cine foros. Además, tuvieron ayuda de la Fundación Flamboyán, que les proporcionó unos fondos. Estos fondos decidieron proveerlos a los cineastas cuir que enfrentaron la crisis a raíz de la pandemia. Al ser virtual, la edición fue más corta y con menos contenido. Se enfocaron en los cineastas locales y los trabajos titulados “BoriCuir”.
De cierta forma la pandemia fue un respiro entre todo el abrumamiento. Se enfocaron en asuntos que no podían prestarle tanta intención en años previos como buscar nuevas alianzas y nuevos fondos. Este pasado año y medio se han enfocado en la reestructuración y organización para poder llevar con éxito otra gran edición.
PUERTO RICO QUEER FILMFEST: EL FUTURO CAMBIANTE
Como todo en la vida, este festival es uno cambiante que se va adaptando y ajustando a los tiempos y necesidades del público:
“Cada vez aspiramos ir a otros espacios y tener colaboraciones con centros culturales, instituciones educativas, organizaciones comunitarias que nos permitan presentar películas libres de costo en espacios que salgan del cine. Nuestro festival tiene que crecer y lo hace teniendo más contacto con las comunidades y el público. Enfocándose también con una visión de crear, que tiene que crecer en espacios alternativos que no sean el cine. El cine es importante, pero no es lo esencial. Es importante que crezcan colaboraciones con otros proyectos. También, es importante crear espacios donde las personas encuentren películas y lleguen a los festivales más fácilmente.” (González, 2021)
Además de la evolución social, el apoyo del gobierno no es mucho que digamos. Sí, es bueno que los festivales y actividades cambien, pero ¿de qué vale si no hay apoyo ni fomento del gobierno? Es difícil luchar en un país que carece de fomento económico y cultural. Como son pocas las dispersiones de fondos, muchas veces las mismas personas que van, se encuentran en otras orientaciones. Este festival busca reestructurarse para obtener fondos internacionales. Ese trabajo de ayudar, buscar y encontrar es uno que cuesta mucha atención y esfuerzo.
ALIANZAS: BASES DE SOLIDARIDAD PARA AVANZAR
Para finalizar esta entrevista, quería saber como el público se puede unir, apoyar estos esfuerzos y este festival.
“Establecemos alianzas con otras organizaciones que son similares en visión o misión a nosotros. Organizaciones feministas, organizaciones cuirs, organizaciones de jóvenes con enfoques LGBTQ, organizaciones antirracistas, organizaciones de derechos humanos. Son organizaciones que brindan la oportunidad de hacer colaboraciones. Eso te da a conocer porque al tu exponerte a otros grupos, vas ampliando tu círculo. Cuando sacamos una publicidad, otras organizaciones las publican y nosotros hacemos lo mismo” expresó el director del festival.
El festival de cine Queer va a clases universitarias y presenta cine-foros. Voluntarios, voluntarias y voluntaries son el corazón del festival. “Ayudan en el festival, comparten programaciones, les explican a las personas y en cualquier cosa que necesitemos, están ahí para ayudarnos. Siempre hay personas que ofrecen su ayuda. Tenemos de todas las edades desde universitarios hasta personas mayores que trabajan con la camiseta del festival. Al acabar se ponen triste porque lo disfrutan, pero vuelven y regresan el próximo año” cuenta el director del festival.
Una idea que llevó a un proyecto de acción cultural, ha persistido por más de una década. Un espacio para que el público escuche y reconozca historias que lxs representen, para que sepan que también ellxs pueden y que hay espacios donde es posibleresaltar su voz y su imagen. Además de su enfoque y alianzas, este festival resalta en su activismo al educar y concientizar sobre problemas sociales y de la comunidad LGBTQ. Los puedes encontrar en:
Instagram: prqueerfilmfest
Twitter: @PRQueerFilmfest
Facebook: Puerto Rico Queer Filmfest (@PRQFF)
Página web: https://www.puertoricoqueerfilmfest.com/nosotros.html